Discursos Políticos I

Discursos Políticos I

- Libro 35

· · ·
Demóstenes (Atenas, trescientos ochenta y cuatro a. de C.-Calauria, trescientos veintidos a. de C.) es uno de los grandes oradores de todos y cada uno de los tiempos (Cicerón escribió que era «el orador perfecto») y estuvo intensamente implicado en la política ateniense y griega. Vivió en el siglo IV a. de C., tiempo de gran agitación política, de declive de la urbe-estado ática y de creciente hegemonía macedonia, a la que se opuso con su energía y capacidad intelectual. Tras sus estudios de oratoria, en los que se familiarizó con los oradores precedentes y sus recursos lingüísticos y argumentativos, como con los del historiador Tucídides, Demóstenes trabajó un tiempo como logógrafo, o bien letrado en casos en particular, componiendo los llamados alegatos privados, o bien forenses, de los que la tradición ha preservado muchos: más de cuarenta, aunque más de una docena semejan de otros autores. En este campo, sus alegatos más conocidos son los que afectan a temas personales del autor y los que discuten la herencia y la fortuna de la familia del banquero Pasión. No tardó, no obstante, en interesarse por la actividad política: en trescientos cincuenta y cuatro antes de Cristo ya pronunció sus primeros alegatos públicamente en este campo, y dedicó años a oponerse a la expansión de Macedonia y su rey Filipo II. Demóstenes, que preservaba el ideal de la ciudad de Atenas desde la lectura de Tucídides y deseaba conservar la libertad de la urbe, trató de acordar con Filipo que no atacara Grecia. El orador fue definitivo a fin de que Atenas y Tebas tomaran armas contra Alejandro Magno en la batalla de Queronea, en la que cayeron frente al conquistador macedonio. Demóstenes se suicidó antes que los soldados del sucesor de Alejandro, Antípatro, pudiesen terminar con su vida. Sus mayores empeños fueron restituir el espíritu público en la ciudad de Atenas y preservar la cultura griega frente a la crisis de la urbe-estado. Entre sus alegatos políticos cabe nombrar, los iniciales de confrontación con Eubulo, el político más poderoso en la Atenas del instante. Después se centró por completo en la política exterior ateniense, con relación a Filipo II de Macedonia, al que veía como gran amenaza para todas y cada una de las urbes griegas. Contra él escribiría, durante muchos años, 4 Filípicas, en las que exhortaba a sus conciudadanos a enfrentarse a él para resguardar la independencia de la ciudad de Atenas. A causa de la conquista de Olinto, urbe de la Calcídica, por Filipo II, Demóstenes escribió las 3 Olínticas, en las que demandó que los atenienses apoyaran a su aliado, mas esta ayuda militar fue en balde. Demóstenes participó en una embajada para firmar un pacto con Filipo, y se mostró partidario de adaptar con el macedonio, desde una perspectiva posibilista, reconociendo sus conquistas en la Hélade a cambio de eludir otras siguientes (razona su postura en Sobre la paz). En la Segunda y la Tercera Filípicas (considerada su mejor alegato), escritas a causa del incumplimiento de la contención expansionista, Demóstenes se volvió decididamente contra Filipo. Mas la mayor parte de helenos veían en este un garante de su seguridad. Abundó en esta línea en Sobre el Quersoneso. Demóstenes tomó el control de la política ateniense y se transformó en el mandatario político más influyente de la ciudad de Atenas. La Cuarta Filípica es una declaración de guerra que condujo a una nueva derrota griega frente los macedonios: la de Queronea, si bien sirvió para retardar la conquista macedonia de una parte de Grecia y de Bizancio. Demóstenes pronunció el alegato lúgubre por los atenienses fallecidos en la batalla. En Sobre la Corona, su alegato más conocido, escrito tras la muerte de Filipo y de su sucesión por su primogénito, Alejandro Magno, Demóstenes lamenta la paz pactada con Macedonia y sus efectos, mientras que defiende su trayectoria política a favor de Atenas, frente al partido promacedonio de Esquines. La fama de Demóstenes pervivió por medio de los siglos. Los filólogos de la Biblioteca de Alejandría editaron los manuscritos de sus alegatos, y los estudiantes de la ciudad de Roma los leyeron para formarse en oratoria. En su honor, Cicerón tituló Filípicas sus alegatos contra Marco Antonio. En la Edad Media y el Renacimiento fue el más leído de los oradores viejos, y tras los siglos influyó a los oradores de la Revolución Francesa y a los partidarios de la Constitución de los U.S.A..

Descargar sin costo el libro Discursos Políticos I del autor y genero · · ·, en esta pagina podras obtener y Leer los mas leidos libros digitales en formato epub gratis y en descarga directa, Te recomendamos visitarnos diariamente ya que nuestra biblioteca EPUB se actualiza constantemente para brindarte el contenido mas extenso y variado de la red con muchos mas libros gratis de No te olvides de compartirnos en las redes sociales asi bajaebooksgratis.com podra transformarse en la comunidad de libros sin costo en formato epub mas importante de la red!
Estamos enviando el reporte, aguarda un momento.
Hemos recibido el reporte
Intenta descargarlo nuevamente dentro de unas horas

Gracias por tu colaboracion
Debes esperar un momento para poder enviar otro reporte.